Menta de Papel: septiembre 2016

Adiós Hamburgo: Stadtpark

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Stadtpark Hamburg

Antes de despedirme de Hamburgo de verdad, y dejarlo para apariciones esporádicas en este blog, voy a darle un último post y voy a dedicárselo a uno de los lugares más lindos que conocí allí: el Stadtpark.

Stadtpark Hamburg - vista a contraluz

El Stadtpark de Hamburgo es un área verde estatal enorme, que tiene más de 100 años de existencia. Es hermoso, grande, verde, imponente y se encuentra muy cerca de la ciudad. Es un espacio tremendamente amplio, lleno de recovecos en los cuales trotar o andar en bicicleta y un montón de áreas con pasto donde tenderse a tomar algo del suave sol de verano y comer un pequeño picnic.

Cisnes en la laguna del Stadtpark

Tiene una pequeña laguna que sirve para practicar deportes acuáticos y nadar (se ven personajes que parecen sacados de las olimpiadas y puestos ahí para entrenar). Puedes sentarte a mirar el agua moverse, o ver pasar a los patos y cisnes apurados hacia quizás dónde. Dispone por ahí y por allá de muelles para "atracar" los botecitos que llegan hasta ahí para conocer los secretos del parque estatal más bonito que he visto.

Planetario en el Stadtpark de Hamburg

El Stadtpark es también el hogar del Planetario de Hamburgo, del que dicen es uno de los más fantásticos de la tierra. Lástima que está cerrado hasta comienzos del próximo año por remodelaciones, pero les aseguro que volveré y lo conoceré porque no podría perderme algo así jamás. Se ve majestuoso desde afuera, rodeado por bosques y por una amplia explanada de verde pasto llena hasta los topes de hamburgueses deseando captar hasta la última gota de verano que se asoma cada vez más débil en esta ciudad norteña.

Gente haciendo Picnic en el Stadtpark

Casi todos están comiendo en torno a un manta, pero la mayoría trajeron consigo sus asadores portátiles (algunos hasta desechables) y el olor a barbacoa se siente en casi todas partes al caminar hacia el planetario. Y todos beben cervezas.

El césped luego rebosa de arcos improvisados y grupos jugando fútbol. Están vestidos con las camisetas de sus equipos favoritos y gritan desesperados, como si se les fuere la vida completa en ese gol, en ese pase. A veces pienso que alguien necesita decirles que sólo es un juego, que no importa perder y que lo importante es divertirse. Pero creo que ya lo saben; termina el partido y todos se abrazan con una sonrisa. Y hay jugadores de Quidditch más adelante. Ahí están los 6 aros y yo no puedo creer lo que veo: un grupo de personas montando escobas hechas de tubos escuchando atentamente al que parece ser el entrenador. Me pareció maravilloso.

Flor rosada en el Stadtpark de Hamburg

El camino completo al planetario está sembrado de flores, desde pequeñas flores blancas hasta enormes girasoles (que lucen agotados, mirando el piso, luego de ponerse el sol). Es precioso mirar hacia atrás el camino recorrido y ver como la luna es ahora la que se asoma por sobre los árboles; y como, poco a poco, todos toman sus mantas y se van a casa, que mañana es día de trabajo. O tal vez van a beber un poco más en algunos de los bares escondidos entre los árboles.

Flor en degradé en el Stadtpark de Hamburg

Voy a extrañar muchísimo Hamburgo, especialmente esas sorpresas que me daba y todo lo verde que es. Me despido por un ratito de esa bella ciudad y los espero pronto para encontrarnos en Ámsterdam.